![]()
|
|
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC por sus siglas en inglés) forma parte de una serie de acuerdos internacionales a través de los cuales los países del mundo se han unido para hacer frente a los crecientes problemas ambientales globales. La UNFCCC se centra sobre un problema especialmente inquietante: estamos alterando la forma en que la energía solar interactúa con la atmósfera y escapa de ella, y esto puede modificar el clima a nivel mundial. Entre las consecuencias posibles de esta alteración se encuentra el aumento de la temperatura media de la superficie de la Tierra y, consecuentemente, cambios profundos en los sistemas biológicos, meteorológicos, productivos, etc. a escala mundial. La Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático reconoce, como punto de partida, que el problema existe y establece como objetivo último “estabilizar las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que impide interferencias antropogenias [n.a. atribuidas a la actividad humana] peligrosas en el sistema climático.” A su vez indica que “ese nivel debería lograse en un plazo suficiente para permitir que los ecosistemas se adapten naturalmente al cambio climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y permitir que el desarrollo económico prosiga de manera sostenible” El Cambio Climático es un problema que nos lleva permanentemente a revisar las relaciones entre las naciones ricas y pobres del planeta. Los países llamados “desarrollados” han sido los principales responsables del aumento de los gases de efecto invernadero. Por lo tanto, la Convención atribuye a estos países la mayor cuota de responsabilidad en la lucha contra el cambio climático. Trata de velar porque los sacrificios que deban hacerse para proteger nuestra atmósfera se distribuyan conforme al principio de las responsabilidades comunes pero diferenciadas (CBDR). Por otro lado, se espera que sean los países del mundo en desarrollo los que más sufran las consecuencias negativas del Cambio Climático, debido a que carecen de los recursos científicos y económicos necesarios para hacerles frente. La Convención admite esta vulnerabilidad, intentando que las medidas que se adopten reflejen “plena consideración” de las necesidades y circunstancias específicas de los países en desarrollo. La UNFCCC establece un marco y un procedimiento para acordar las medidas específicas que será necesario adoptar en el futuro. Es un punto de partida, un primer paso necesario frente a un problema que requiere soluciones globales. Los países que ratifican la Convención son llamados "Partes", en la jerga diplomática, y deben reunirse anualmente a negociar en las llamadas Conferencias de las Partes o COPs. Ya han pasado 9 COPs y la Décima tuvo lugar en Buenos Aires, Argentina, entre el 6 y el 17 de diciembre próximo. Gobiernos, organismos intergubernamentales, sociedad civil, empresas, pueblos indígenas, comunidad científico - académica, etc. se reunieron durante esos días para seguir trabajando en su lucha contra el cambio climático. Los jóvenes somos parte del problema, tanto como de sus soluciones, y es por ello que estuvimos allí. Ahora bien, ¿porqué participamos?
|
|
“Debería movilizarse la
creatividad, los ideales y el valor de los jóvenes del mundo para forjar una
alianza mundial orientada a lograr el desarrollo sostenible y asegurar un mejor
futuro para todos.”
Principio 21 de la Declaración de Río (1992). Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.