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La solidaridad intra y transgeneracional El concepto de desarrollo sustentable implica la necesidad de cultivar la solidaridad intrageneracional (entre los miembros de una misma generación). Al hablar de un desarrollo para todos necesariamente debemos mirar a nuestro alrededor y pensar en la satisfacción de las necesidades de los demás. Por lo cual surge aquí la necesidad por el ejercicio de virtudes que en ocasiones no se encuentran verdaderamente valoradas en nuestra sociedad. Indudablemente, y como ya se mencionara, la cultura aplicada a cada individuo en particular, es la que determina nuestros valores y esta es por lo tanto una misión cultural. Implica pensar distinto, comprometerse con la sociedad hacia el logro del bien común, ampliar nuestros conceptos para ayudar a quien no conocemos, ayudarlo a crear su propia visión en lugar de darle nuestra receta para el éxito, ayudarlo por él y no por mi. Pero indudablemente al hablar de las generaciones futuras el desarrollo sustentable también nos lleva a proyectar al largo plazo y solidarizarnos con quienes incluso aún no han nacido. Esto es lo que conocemos como solidaridad transgeneracional e implica anticipar las consecuencias de nuestras acciones y actuar cuidando de no socavar las oportunidades de desarrollo de quienes vivirán después que nosotros.
(Nuestro Futuro Común, pp.8). Lo cierto es que, sean 50 o 150 años, uno de los desafíos más grandes es proteger los derechos de los que carecen de voz, como las generaciones futuras, y asegurar que sus intereses sean tenidos en cuenta en la toma de decisiones.
Ver en clase la solidaridad trasgeneracional es menos sencillo aún porque las personas, especialmente niños y jóvenes, no están acostumbrados a pensar en el futuro a largo plazo. Una propuesta para introducir el tema es pensar cómo vivirán el mundo los pobladores que vivan dentro de 50 años. ¡Puede ser una tarea de proyección muy interesante! Si trabajan en grupos es posible que unos esperen un futuro sustentable y otros uno que no lo sea. Algunos pobladores entonces estarán contentos y otros no. En el primer caso pídeles que organicen una fiesta tradicional para agradecer a los antepasados (nosotros) y en el segundo un tribunal, con jueces, abogados, jurado y todo para juzgar a nuestra generación por lo que ha hecho. Invítalos a que dramaticen... |
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