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Lista Franca Junior Nº 27 NOTA: Este boletín es reproducido en EcoPibes con la autorización del Instituto de Conservación de Ballenas, una organización con la cual compartimos nuestro amor por la naturaleza y la educación ambiental. Si deseas utilizar esta información por favor cítalos como fuente. ¿Sabías que? El sentido del tacto en los cetáceos está bastante desarrollado. En la piel existen muchas terminaciones nerviosas y es especialmente sensible en algunas zonas, especialmente en la cabeza. Por ejemplo, la piel que rodea a los respiraderos puede detectar cambios de presión. Así, le avisa a la ballena o al delfín, al llegar a la superficie, que ya puede abrirlos sin el peligro de que entre agua a sus pulmones.
Mucho, pero mucho tiempo
atrás... Seguramente habrán escuchado en documentales o en el colegio que la vida se originó en el mar... “Y poco a poco esos pequeños animalitos se animaron a salir del agua para explorar la tierra firme, y finalmente, habitarla”. ¿Dónde y cuándo aparecieron las ballenas en los océanos? Resulta que fue un proceso inverso al anterior. Allá por el Eoceno, hace más de 50 millones de años, los dinosaurios se habían extinguido, y los mamíferos ya empezaban a dominar la tierra. Existía un grupo llamado Mesonychidae (o mesoníquidos), (¡qué nombres complicados usan los paleontólogos!) carnívoros depredadores del tamaño de un lobo, con pelo, y de lo más exitosos en la caza. Eran muy oportunistas, comían tanto algas como carroña, y también cazaban cerca del agua. Poco a poco fueron entrando al oleaje, para atrapar animales marinos. El alimento abundaba en el mar y no había animales marinos grandes para competir, por lo que pasaban casi tanto tiempo de su vida en el agua como en la tierra misma. Surgieron así los primeros cetáceos o Arqueocetos.
El cetáceo más antiguo conocido es Pakicetus, de 52 millones de años de antigüedad. Veamos brevemente qué ocurrió después. Debieron pasar millones de años de evolución y muchísimos cambios, por dentro y por fuera, para que perdieran sus características terrestres y se adaptaran gradualmente al nuevo medio acuático. Un cambio importante se dio en el respiradero, que se trasladó a la parte superior de su cabeza, lo cual fue una gran ventaja acuática. Además, las patas delanteras se transformaron en aletas pectorales. Todavía poseían patas traseras, pero éstas dejaron de ser útiles y de a poco fueron perdieron tamaño e importancia hasta que desaparecieron. En su lugar, un tejido resistente formó la aleta caudal. En el inicio de la cola, unas vértebras se conectan con la columna y la mueven hacia arriba y abajo, pero en sí la aleta caudal no tiene huesos. La evolución continuó y 25 millones de años antes de la actualidad los dientes filosos y diferenciados de los carnívoros se convirtieron en los cónicos y todos iguales que hoy día son propios de los delfines, cachalotes y orcas. Se cree que los odontocetos y misticetos surgieron de un ancestro común dentado, y todavía en los fetos de cetáceos barbados (ballenas) se ven vestigios de dientes que luego desaparecen y surgen las barbas. Además de estas adaptaciones, su organismo interno también evolucionó. Por ejemplo, sus riñones se adaptaron a la sal del mar, y desarrollaron unos fluidos para proteger los ojos de la misma. El oído cambió también del terrestre al acuático, para escuchar en distintas direcciones debajo del agua. Su cuerpo se volvió hidrodinámico, sin salientes que choquen con el agua y los haga más lentos. Perdieron también el pelo, para que el agua pase más rápido sobre ellos. Un detalle curioso es que el esqueleto de las ballenas actuales todavía presenta dedos en las manos, solamente que éstos están cubiertos por el tejido que forma las aletas pectorales. Éstas les sirven para maniobrar, y sólo se impulsan con la caudal. La dorsal, junto con las pectorales, sirven para mantenerse balanceados. Finalmente, este largo proceso dio como resultado las ballenas que hoy conocemos. No evolucionaron de los peces, sino de un animal terrestre de tamaño mediano que decidió volver al agua, para convertirse en el gigante tan bien adaptado a su medio que ahora puebla las aguas de todo el mundo. Sería una lástima interferir en su camino evolutivo, es mejor dejar que libremente conquisten los mares y podamos observar cómo lo hacen...¡Protejámoslas! Fuentes: - Art. "La evolución de los cetáceos"-Mariano Sironi- LF nº 62- 2002 - "Encyclopedia of Marine Mammals"- Perrin, Würsig y Thewissen- 2002 - "Marine mammals- Evolutionay biology"- Berta y Sumich - 1999 Actividad: Es realmente increíble como la evolución a lo largo de millones de años transformó un animal carnívoro de cuatro patas en el ser acuático que conocemos hoy, la ballena. ¿Y si pasaran otros 55 millones de años? ¿Cómo te imaginás que serían? ¿Qué nuevos cambios para adaptarse mejor te parece que sufriría la ballena? Te invitamos a que juegues un poco con la imaginación y nos describas o dibujes tu animal del futuro. Enviálo a lfjunior@icb.org.ar Qué significa…? Arqueocetos: son cetáceos prehistóricos extintos. La forma de su cuerpo era bastante diferente de las que tienen los delfines y ballenas actuales, ya que se estaban adaptando aún a la vida acuática. Es uno de los tres subórdenes en que se dividen los cetáceos (arqueocetos, misticetos y odontocetos)
El Instituto de Conservación de Ballenas es una organización sin fines de lucro, cuya misión es proteger a las ballenas a través de la investigación y la educación. Sumate a ellos. Adopta una Ballena Franca Austral y estarás contribuyendo al estudio de mayor continuidad efectuado sobre una especie de ballena, basado en el seguimiento de individuos identificados a través de fotografías aéreas.
Participaron de esta lista franca junior: Liliana San Gil, María Laura Marcías. Ilustraciones: Cecilia Eyssartier, Diego Taboada
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