Los
machos de algunas especies de peces abisales son de tamaño mucho menor que
las hembras y además viven como parásitos de ellas. Se fijan a la región
ventral con sus mandíbulas y se alimentan de su sangre. O sea que la hembra,
como la de la foto que lleva dos machos, no sólo transporta sino que alimenta
a sus dos cómodos maridos.
Los
peces abisales son los que viven a miles de metros bajo la superficie del mar,
donde no llega la luz y soportando enormes presiones. La adaptación a este
extraño medio ha hecho que se desarrollen formas realmente increíbles entre
estos animales que suelen ser de tamaño muy reducido, en el caso de los
peces, y con estrategias de alimentación ampliamente desarrolladas.
Lamentablemente los seres humanos conocemos más la superficie de la luna que
el fondo del mar de nuestro planeta.