|
|
El éxito poblacional de los tiburones se debe, sin duda, a un excelente método de reproducción. En la mayoría de los peces, la hembra coloca los huevos sobre el fondo para que el macho los fecunde. Eso hace que muchos huevos se pierdan al ser comidos por predadores. El tiburón en cambio tiene fecundación interna. Teniendo
en cuenta el tamaño y la forma de estos animales, la introducción del
pterigopodio (pene) del macho en la hembra no es sencilla. Es por eso que la
naturaleza proveyó a los machos de dos pterigopodios para que la acción de cópula
sea más viable. El macho va a introducir en la hembra uno sólo
dependiendo del lado en que ésta se encuentre.
Estos órganos son, además, retráctiles permitiendo que gire sobre su base y facilitando la introducción del mismo. La cópula puede durar de diez segundos a dos horas dependiendo de la especie. De un tiburón tigre de 350 kilogramos se han extraído casi cuatro litros de líquido seminal lo que aseguraría el éxito del acto. Al haber cópula debe haber un cortejo. Durante este cortejo los machos nadan pegados a las hembras, mordisqueando sus flancos y aletas pectorales lo que causa en las hembras heridas que se convertirán en cicatrices muy profundas. A pesar de lo que se podría creer, esto predispone a las hembras para copular. Finalmente, el macho muerde fuertemente la aleta pectoral de la hembra, se cree que para sujetarse y asegurar la inserción del pteregopodio. El período de gestación va a durar, dependiendo de la especie, de nueve a veintidós meses.
|
| |||||||