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La biodiversidad de la Antártida Los mamíferos que frecuentan el continente Antártico, están representados por el grupo de las focas y por el de los cetáceos. Aquí veremos las primeras. El nombre científico de las focas es el de pinnípedos, que significa “con pies como aletas”. Se dividen en dos tipos principales: fócidos o focas verdaderas; y otaríidos. Las focas verdaderas carecen de pabellones auditivos (oído externo); las extremidades posteriores siempre están vueltas hacia atrás y no participan del desplazamiento en tierra; y suelen permanecer en el mar salvo al momento de parir y cuidar a las crías. Los otaríidos están representados por osos y lobos marinos. Estos, a diferencia de las anteriores, se ayudan de sus patas traseras para desplazarse en tierra. Muchas veces confundimos a estos organismos llamándolos "focas" porque son utilizados en espectáculos en Acuarios y Zoológicos. Pero lo cierto es que las focas verdaderas no pueden hacer los juegos y malabares que enseñan a los otaríidos pues sus patas traseras sólo los ayudan al nadar. En este grupo podemos mencionar al Lobo fino antártico (Arctocephalus gazella) originariamente muy frecuente en las islas subantárticas. En 1820 se los cazó despiadadamente llevando casi a su completa extinción en la zona. La existencia de colonias inaccesibles para los cazadores permitió que la especie se recuperara. Entre las focas verdaderas que habitan la Antártida se encuentran la Foca de Weddell, la Cangrejera, la de Ross, el Elefante Marino y el Leopardo Marino. La Foca de Weddell (Leptonychotes weddell) llega a medir más de 3 metros y puede pesar entre 300 y 400 Kg. Esta foca pasa buena parte de su tiempo bajo el agua... pero lógicamente necesita respirar. En el verano existen numerosas grietas que le permiten asomarse a tomar oxigeno pero en el invierno la capa de hielo es más espesa y cerrada. Para respirar debe realizar agujeros en el hielo, lo cual consigue utilizando sus dientes caninos e incisivos. Muchas veces esta tarea se dificulta, resultando en la caída de sus valiosos dientes, necesarios para conseguir oxigeno y alimento. La Foca Cangrejera (Lobodon carcinophagus) es indudablemente la más abundante de todas. Pese a que su nombre hace suponer que se alimenta de cangrejos, lo cierto es que su principal alimento es el krill, utilizando sus dientes como filtro. Es por esto que si bien llega a nadar hasta los 250 metros de profundidad, generalmente se mantiene dentro de los 20 metros más cercanos a la superficie. Los Leopardos Marinos están entre sus depredadores más frecuentes, particularmente cuando son pequeños. La Foca de Ross (Ommatophoca rosii) es la más pequeña de todas. Vive en los témpanos flotantes pero es poco frecuente encontrarla. Resta mucho por estudiar de esta bella especie. El Elefante Marino (Mirounga leonina) presenta lo que se conoce como dimorfismo sexual, es decir, que hay una gran diferencia entre organismos de distinto sexo. Imagínate que el macho puede alcanzar los 7 metros mientras que la hembra no supera los 3. A su vez, ellos pueden inflar el morro cuando lo desean formando una pequeña "trompa". De ahí su nombre de elefante. Al igual que la mayoría de las focas, tiene hábitos poligámicos ya que se reproducen en colonias, llamadas harenes, en los cuales un macho dominante puede controlar hasta 50 hembras. ¡Dentro de estos harenes puede haber más de 1000 hembras para 30 machos!
Esta página ha sido desarrollada en colaboración con Ezequiel Alonso. |
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