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La biodiversidad de la Antártida Las plantas terrestres crecen sobre el suelo, las rocas y piedras de la costa, los nunataks y cualquier otro espacio no cubierto por nieve.
Solamente existen allí dos especies
Estos últimos constituyen el grupo vegetal mejor adaptado al severo clima imperante en la Antártida. Los líquenes son plantas duales, es decir, están formados por una especie de hongo y una especie de alga, viviendo en una estrecha relación simbiótica. Se trata de organismos muy resistentes y capaces de sobrevivir en condiciones extremas. Se conocen unas 75 especies de hongos, de las cuales 10 son formas macroscópicas que crecen esporádicamente entre los musgos durante el corto verano. El resto son hongos microscópicos del suelo. Se conocen también unas 75 especies de musgos.
A pesar de que las algas son organismos acuáticos, un cierto
número de ellas se han adaptado para vivir en ambientes
Durante la primavera y el verano antártico, también es posible observar algas sobre la nieve y el hielo, formando manchas de diversos tamaños rojas, verdes, grises y amarillentas. Por su parte, la vegetación acuática se desarrolla en el mar o en depósitos de agua dulce dentro del continente. Se conocen más de 350 algas no marinas en la Antártida, pero sin duda las más importantes se encuentran en el mar y son conocidas como fitoplancton.
El fitoplancton es un grupo diverso de organismos
microscópicos unicelulares (de una única célula) que flotan libremente en el
agua. Pero te preguntarás por que son tan importantes... pues bien, ellos son
los que hacen posible la vida en la Antártida. Son los organismos productores
Por otro lado, son muy importantes para el clima mundial y
pueden jugar un papel vital en el
cambio climático
Esta página ha sido desarrollada en colaboración con Ezequiel Alonso. |
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