|

Movimiento de
rotación
La
Tierra, aunque no lo parezca, se encuentra en permanente movimiento. Se mueve
dando vueltas alrededor del Sol y a esto se lo conoce como translación. Y
también se mueve al girar sobre sí misma. Este es el famoso movimiento de
rotación que aquí vamos a tratar de explicarte.
Te
preguntarás por qué es tan importante conocerlo si ni siquiera nos damos cuenta
de que existe. Bueno, porque a él debemos que existan el día y la noche y, como
ya hemos visto, es
además responsable en gran parte de las estaciones del año. Ahora
bien, la Tierra gira sobre sí misma en torno a un eje de rotación. Este sería
como una línea imaginaria que la atraviesa de un extremo al otro pero sobre un
plano inclinado en poco más de 23º. Si
estás parado y te pones a dar vueltas sin moverte del lugar (por ejemplo siempre
dentro de la misma baldosa) te habrás convertido en un objeto de rotación
sobre un eje vertical, que sería una línea imaginaria que va desde tu cabeza
hasta tus pies. Ahora
piensa en la rueda de una bicicleta. Verás que gira alrededor de un eje (línea
imaginaria) ubicado en el centro. Pero a diferencia del caso anterior, este eje
no es vertical (parado) sino horizontal (acostado). Ya ves entonces que
existen también objetos de rotación sobre ejes horizontales. La
Tierra no es ni uno ni el otro, debido a que su eje se encuentra inclinado. O sea que la línea imaginaria sobre la
cual giramos no nos atraviesa de "arriba a abajo" o "de pies a cabeza", sino que
se encuentra corrida en varios kilómetros.
Entonces nuestro planeta
gira pero ¿qué tiene esto que ver con el día y la noche?
Bueno, la Tierra
tarda 24 horas en dar una vuelta completa
sobre sí misma. Es decir que si estuviéramos quietos en el espacio y marcáramos
un punto en la superficie terrestre, deberíamos esperar 24 horas para volver a
verlo pasar. ¡Esto es de hecho lo que hacen muchos satélites de observación
terrestre! ¿Pero
qué pasa si consideramos al Sol? Habría una cara de la Tierra iluminada y otra que no lo está
(el sector gris marca la sombra). Si ponemos nuestro punto en el medio
mirando al Sol serían aproximadamente las 12 del mediodía. Ahora imagínatelo girando con la Tierra. Tardaría 12 horas (24 dividido 2) en dar media vuelta y
estar del lado opuesto.
 Bueno,
allí serían entonces las 12 de la noche (estaría del lado no iluminado y por
eso es de noche). Ahora quieres que vuelva a su lugar anterior. Falta media
vuelta y por lo tanto 12 horas más. Es decir que tardaste 24 horas en llegar al
mismo lugar. 12 desde el mediodía hasta la noche y 12 desde la noche hasta el
mediodía. Y allí están... el día y la noche!!!

|